“Bienvenida primavera, hello tratamiento …” es una frasecita que se me ha ocurrido viendo todos los post de los últimos días en las redes sociales. Con la nueva estación y los cambios de temperatura llega el temido destape.. ayyy, ese momento en el que nos damos cuenta de que no hemos cuidado nuestra piel lo suficiente durante el invierno. Es tan fácil dejarse estar, dejarlo siempre para otro día, y que ese día no llegue…hasta la primavera!!!

Hoy te vamos a hablar de como puedes cuidar la piel afectada por la flacidez, falta de elasticidad, celulitis, en parte a veces, consecuencia de la dejadez. Tratarla de cara al verano para que luzca más tersa, suave y preparada para recibir los primeros rayos de sol es muy fácil, solo has de ser constante y dedicarle y unos minutos todos los días.

Antes de comenzar te recordamos que los productos de cosmética natural no son agresivos ni pretende obrar un milagro en tiempo record, por el contrario trabajan de forma progresiva y sistemática con principios activos que tu piel reconoce y asimila de forma natural. Los resultados se ven y se notan conforme la piel se va regenerando, ten paciencia y deja que pasen un par de semanas y observa antes de analizar los resultados.

Bueno, pues vamos allá…

Parte 1. Exfoliación

Ya he contado en un POST anterior que la exfoliación es un proceso de limpieza que actúa en profundidad dejando la piel tersa y suave sin privarla de su sebo natural. Para ello, se utilizan partículas ligeramente agresivas que elimina las células muertas y estimulan la regeneración de las nuevas.

A mí, personalmente, me gusta mucho utilizar jabones para este tipo de tratamiento, en concreto, un jabón específico de centella asiática, alga fucus y sal rosa del himalaya. Es un método muy sencillo y rápido  para eliminar suciedad, a la vez que se estimula el drenaje linfático,se reactiva la circulación y se reafirman los tejidos.

También quiero hablar de la exfoliación en seco que ha sido todo un descubrimiento.Si eres reacia a utilizar este tipo de técnica porque piensas que las fibras del cepillo pueden arañar la piel, déjame que te cuente y te volverás una conversa:

Los cepillos corporales están hechos con cerdas naturales vegetales. Limpian suavemente la suciedad y eliminan las células muertas activando la circulación. Si no lo has probado, ahora es el momento, utilízalo antes de irte a la cama y notarás una sensación muy placentera de tonificación y relajación sobre la zona tratada.  A la larga, la piel se vuelve más uniforme, con menos granitos, menos pelos enquistados, más lustrosa y sobre todo, más receptiva a los tratamientos que quieras emplear.

Es muy importante hacer la exfoliación realizando un suave masaje circular de abajo a arriba y en sentido contrario al de las agujas del reloj durante al menos un par de minutos.

Parte 2. Alimentar la piel

Lo repito hasta la saciedad, pero creo que es importante…Si quieres mantener la piel hidratada y asegurar un buen equilibrio, tienes que darle nutrientes a tu piel, así le proporcionas una capa lípida que mantiene la hidratación  y nutrición natural dada por el agua y el sebo. Los aceites corporales cumplen a la perfección dicha función, además puedes personalizarlos para crear un aceite drenante y/o reafirmante  seleccionando aceites de tacto seco, como el de girasol (no sirve el de supermercado), sacha inchi, sésamo, avellana, nuez de macadamia, coco; activos específicos para tal propósito y aceites esenciales de cedro, ciprés, geranio, jengibre, hinojo, limón, etc…Yo he elaborado un aceite con ortiga verde, centella asiática y vid roja, con propiedades drenantes, reafirmantes y venotónicas, al que he añadido los aceites esenciales de ciprés, limón y geranio.

Para maximizar la aplicación del aceite puedes seguir las siguientes indicaciones:

  • Comenzar con un suave masaje circular de abajo a arriba, de la rodilla al exterior del muslo, durante al menos 3 minutos
  • Presionar la zona con los nudillos de abajo a arriba
  • Palmotear la zona en el mismo sentido
  • Sobre la zona del estómago amasar con movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj

Parte 3. Receta DIY para un aceite corporal (con propiedades drenantes y reafirmantes)

Ingredientes para 100 gr:
  • 80% aceite de girasol de primera presión en frío macerado en centella asiática y ciprés
  • 17% aceite de sésamo de primera presión en frío
  • 1% vitamina E
  • 0.5 % aceite esencial de limón
  • 0.2% aceite esencial de geranio
  • 0.3% aceite esencial de cedro

*(Te doy % en el caso de que desees hacer una receta con más o menos cantidad. En este caso, al ser 100 gr. utiliza los % como si fueran gramos)

He elegido aceites y plantas que puedes encontrar fácilmente en un herbolario.

Elaboración:

Para preparar el macerado necesitarás:

  • 70% de aceite de girasol ecológico y de primera presión (uno de los mejores para extraer principios activos de las plantas gracias a su alto contenido en ácido linoléico al contener más insaturaciones de cadena larga)
  • 30% de las plantas seleccionadas machacadas o trituradas con molinillo
  • 0.5% de vitamina E (para evitar la oxidación de aceite)

En un frasco previamente esterilizado o al menos desinfectado, pon la planta seca, cúbrela con el aceite elegido y añade 0.2% de vitamina E.

Asegúrate de que cubres toda la planta para evitar que esta pueda contaminarse. Deja macerar durante 30 días a la luz. También puedes hacer trampilla y utlizar el lavavajillas, no obtendrás los mismos principios activos pero para un DIY, es rápido y efectivo.

Si eliges la primera opción, mueve el frasco todos los días para que el principio activo se reparta bien. Pasado el tiempo estimado filtra con sumo cuidado,  no introducir ninguna partícula de la planta que pueda estropear el aceite obtenido. Si esto sucede vuelve a filtrar.

Envasa en una bote desinfectado previamente y a ser posible ambar. Añade el % que queda de vitamina E.

Para más información puedes visitar un post que escribí hace tiempo sobre como hacer OLEATOS.

Para elaborar el aceite de masaje:

En una botella dosificadora o de spray previamente desinfectada, mezclamos el aceite de girasol macerado con el aceite de sésamo, la vitamina E, 12 gotas de aceite de limón, 8 gotas de aceite esencial de cedro y 5 gotas de aceite esencial de geranio.

Remueve bien para que se integren todos los ingredientes.

El mejor momento para utilizar el aceite es tras haber exfoliado previamente la piel y/o después de la ducha.

Espero que saludes a la primavera con una gran sonrisa y con muchas ganas de cuidar y mimar tu piel. Recuerda que puedes contactar conmigo para cualquier duda o pregunta que tengas, me encantará ayudarte!.

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