Como dentro de poco estrenamos estación y hoy comenzamos nuevo mes, he decidido crear una nueva sección de consejos y recomendaciones sencillas, fáciles de ejecutar para ayudaros en vuestra rutina de cuidados de belleza natural.

La belleza es etérea y subjetiva, depende de quién la sienta y la observe. En The Olive Green siempre hemos apostado por una belleza alejada de los standares establecidos, más cerca de una belleza tranquila y serena que se revela con la aceptación de uno mismo. A todos nos interesa estar guapos y quién diga lo contrario no es del todo sincero. La belleza propiamente dicha es casi un estado mental que se alimenta desde mi punto de vista de un enfoque holístico. Alimentación, ejercicio (en mi caso yoga) y productos naturales van de la mano para hacerme sentir bien y en definitiva bella. Y es que, quizás nuestras abuelas tenían razón cuando decían que la belleza está en el interior. Supongo, que en el interior de uno mismo y depende en gran medida de como gestionamos ese enfoque holístico del que hablo. Nuestra piel no puede brillar por muchas cremitas que usemos si no nos alimentamos de forma correcta y ejercitamos nuestro cuerpo y mente para activar, en definitiva, ese estado de bienestar que todos buscamos.

Si te encuentras entre esas personas a las que les interesa un enfoque de la belleza no convencional, esta nueva sección te va a interesar. Cada mes The Olive Green  te ofrecerá una receta nueva, diseñada para que puedas hacerla en casa,  con el objetivo de que mimes y cuides tu cuerpo y mente. Como siempre con ingredientes naturales y con mucha, mucha ilusión…

Como ya te he explicado antes y expongo en los talleres, puedes crear una rutina de cuidados hecha a medida dependiendo de tus preferencias y necesidades de tu piel, los pasos a seguir deben incluir los siguientes: limpieza, tonificación, hidratación y exfoliación.

La receta de hoy se centra en una limpieza suave y nutritiva y viene genial en aquelllas ocasiones en las que te quedas sin tu limpiador habitual. Me he ceñido a la regla que he aprendido en las clases de formulación, KISS o keep it super simple, y que funciona a la perfección cuando no hay necesidad de complicar las cosas. Además, puedo dar fe de que la miel funciona, ¡he estado usándola durante dos semanas y estoy encantada!!!

Algunas de las razones por las que he elegido la miel  como limpiador:

  • Es antibacteriana
  • Es antiséptica
  • Tonifica y humecta la piel

 Consejo DIY del mes

 

Limpiador facial a la miel

Ingredientes:

  • Una botella dosificadora 100 ml
  • 90 ml de miel ecológica sin procesar
  • 1 gota de aceite esencial de incienso (opcional)
  • 1 gota de aceite esencial de mirra (opcional)
  • 1 gota de aceite esencial de geranio (opcional)

(*No utilices aceites esenciales si estás embarazada o crees estarlo)

Elaboración:

  1. Llena la botella de 100 ml con la miel
  2. Añade los aceite esenciales y mezcla muy bien. Los aceites no son solubles en la miel así que hay que mezclar muy bien antes de usar. (opcional)

Como usarlo:

  1. Humedece tu piel y manos antes de aplicar la miel.
  2. Echa un poco de miel sobre la piel y frota con movimientos suaves y circulares .
  3. Aclara con abundante agua fría .
  4. Seca sin frotar.

Lava tu rostro y cuello mañana y noche.

Espero que te haya gustado la receta con la que hemos inaugurado la sección y no dudes en contarnos como te va ;-)…

 

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