COSMÉTICA DIY,  TE DAMOS LAS CLAVES BÁSICAS PARA EL ÉXITO …

Si comienzas esta temporada otoñal con la firme intención de elaborar tus propios cosméticos, desde The Olive Green  te vamos a ayudar dándote una serie de consejos y normas básicas que debes tener en cuenta antes de embarcarte en esta aventura tan gratificante. Echando la vista atrás, ojala yo hubiera contado con estas orientaciones cuando empecé a elaborar mis propios cosméticos. ¡Te lo aseguro, me hubiera ahorrado muchos quebraderos de cabeza…!

Y es que aunque no lo creas, el hecho de que un producto sea natural, no implica, en principio, que sea seguro o saludable para nuestro organismo o entorno. De hecho, algunos de ellos pueden llegar a causar daños irreversibles si sus ingredientes no se manipulan o utilizan de forma adecuada.

Con toda la información que existe hoy en día en la red, no es difícil sentirse abrumad@ y confundid@. Por eso, es importante, buscar fuentes fiables y blogs especializados que nos guíen en nuestra aventura creativa.

Así que, si contemplas la posibilidad de formular y elaborar tus propias recetas o simplemente quieres aprender más, a continuación te voy a dar unas claves básicas para crear productos de forma saludable, segura y estable:

1.- MANUAL DE PROCEDIMIENTO. Antes de comenzar cualquier elaboración intenta diseñar previamente un manual de procedimiento. No necesitas nada sofisticado, una simple libreta donde apuntar los procedimientos a seguir, cómo desinfectar el área de trabajo, materiales, utensilios, ingredientes y equipo.

2.- REGISTRO. Igualmente es aconsejable crear una Hoja de Exel (o en la misma libreta) donde registrar tus elaboraciones dándoles un nº de registro, nombre, fecha de elaboración, posible fecha de caducidad, método de elaboración, observaciones o cualquier información que creas que pueda resultar útil.

3.- AGUA. Utiliza siempre agua desionizada o destilada. NUNCA utilices agua del grifo, llena de minerales e impurezas, ya que estarás poniendo en peligro el producto al ofrecer comida suculenta a las bacterias.

4.- EMULSIONANTES v ESPESANTES. Si vas a elaborar una emulsión (W/O, O/W ) es imprescindible que utilices un emulsionante ya que el agua y el aceite son dos líquidos naturalmente inmiscibles. Hay una gran variedad de emulsionantes naturales, se pueden elegir dependiendo del tipo de piel, tipo de elaboración, composición, etc. Entre mis favoritos, para empezar, está el OLIVEM 1000.  Fácil de usar, crea emulsiones estables y se adapta a todo tipo de piel. También me encanta el Montanov 68 y Protelan ENS, pero hay que tener un poco más de experiencia para establecer los porcentajes.

Recuerda que la CERA DE ABEJA o cualquier otra cera vegetal (candelilla, carnauba, florales…) NO son emulsionantes, solo actúan como espesantes y/o endurecedores para dar consistencia sólida a productos con alto contenido en aceites.

5.- ACEITES PORTADORES. Los aceites portadores se pueden dividir en tres clases: básicos, especiales y macerados.Entre los básicos podemos encontrar el aceite de almendras, el de girasol, el de albaricoque. Entre los especiales podemos encontrar aquellos con una mayor viscosidad y características especiales, tales como el de rosa mosqueta, aguacate, granada, etc. Los macerados incluyen aquellos que han sido infusionados con plantas, raices o flores para así extraer los principios activos solubles.

Usar los aceites vegetales adecuados para cada tipo de piel es clave si quieres evitar posibles reacciones de la piel. Para conocer bien las propiedades de cada aceite es necesario estudiarlos con detenimiento e ir probando y experimentando con ellos.

Por poner un ejemplo, para formular un serum antiacne a base de aceites, elegiríamos  aquellos que tienen propiedades antiinflamatorias, bactericidas y cicatrizantes. Puede que,  como primera opción, escogieras el aceite de Rosa Mosqueta, porque cumple con las características anteriormente mencionadas pero no sería mi primera opción. Este aceite es excelente para tratar cicatrices, pero no tanto para tratar el acné en sí, de hecho es un aceite graso que puede crear el efecto contrario al deseado. Aquí toca investigar y e ir probando, pero eso es lo bonito!

6.- ACEITES ESENCIALES. Los aceites esenciales hay que manejarlos con sumo cuidado, no solo literalmente hablando (usa siempre guantes cuando estés manipulándolos) sino a la hora de establecer un % adecuado para cada formulación. Por regla general, se usa un max. de un 1% para productos faciales, un max. De 0,5% para productos labiales, 1-2% para productos corporales y no se recomienda su uso para contorno de ojos. Sin embargo, es imprescindible revisar cada aceite esencial para comprobar las excepciones. Puedes hacerlo desde The International Fragance Association o The Tisserand Institute o si quieres en español tienes disponible el Instituto de Aromaterapia Integrada ESB .

7.- ANTIOXIDANTE v CONSERVANTE. He aquí la gran polémica…sigo viendo en infinidad de blogs y libros sobre cosmética, que la vitamina E, el extracto de pomelo, el extracto de romero o incluso algunos aceites esenciales son conservantes, pero NOOO lo son!!!. Son antioxidantes que ayudan a que los aceites no se oxiden y así ampliar la fecha de caducidad de un producto, pero ojo… un producto elaborado solo a base de aceites. Si queremos preservar un producto de bacterias, hongos  y levaduras necesitamos un conservante de alto espectro. Usar o no un conservante en productos elaborados con agua o que pueden ser suceptibles de contaminarse con agua (productos de baño) no es una opción, es una necesidad. En el mercado hay una amplia variedad de conservantes naturales aprobados y certificados por organismos ecológicos, que no te dé miedo usarlos!!!.

8.- ALMACENAJE. Es muy importante de cara a una correcta conservación y durabilidad almacenar nuestros ingredientes en un sitio fresco, seco y sin mucha luz, con una temperatura entre 18-24ºC. Igualmente importante es elegir los envases para cada tipo de elaboración, por ejemplo, un envase airless conservará una crema por más tiempo y evitará posibles contaminaciones.

9.- MEDIR PH. Hay que medir el PH en todas las elaboraciones que contengan agua, no solo es importante para mantener nuestra piel sana (4,8- 5,6), sino que es crucial para que algunos conservantes sean 100% efectivos.

10.- KISS. Finalmente, el principio básico y más importante que te permite avanzar de forma segura: KEEP IT SUPER SIMPLE. Mantén las elaboraciones lo más sencillas posibles, al menos al principio, hasta que adquieras más conocimientos y puedas empezar a formular con más ingredientes sin comprometer la estabilidad del producto.

A partir de ahora, cuando vayas a crear un producto cosmético no olvides echar un ojo a estos consejos y si te han parecido interesante comparte…

¿Cuál de estos consejos te ha resultado más útil? 😉

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